RUMORES DE SOGAS TRAÍAN, RUMORES DE ORIENTE Una manzana será siempre un amante pero un amante no podrá ser jamás una manzana. FEDERICO GARCÍA LORCA Rumores de sogas traían, rumores de oriente fidedignas caravanas de incienso y almizcle, en abastos más allá de Mesopotamia acopiaban hermosos manzanos injertados en primigenia sazón de florecer amaneceres y responder a la ciega de la balanza, con doradas miradas y tersas pieles aún su fruto intacto de lasciva mordedura pero de vanas semillas de mañanas al socaire de deseos de fuegos de batallas de espaldas, se acogían a la magnificencia del equilibrio divino y en cluecas peras de limbos las convertían. Rumores de sogas traían, rumores de oriente caravanas de jorobas y lenguas de serpientes que una de las injertadas y lustrosas manzanas la más inocente, fresca y atrayente, fue acusada de acariciar el nocturno aguijón del deleite y su interior nefando caminaba desmoronado pariendo vientres de cuchillos de sierpes en frescos jugos de multiplicadoras simientes; arrebatada sangre silenciada por el cáñamo y la necesitada pureza de la gravedad, rumores de sogas traían, rumores de oriente caravanas de especias y manzanas de serpientes.
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